Conceptos Por moderadorblog - Jueves 29 de agosto del 2013

Paraísos Fiscales: Entre la Elusión y la Evasión Fiscal

Escrito por Albert Cabrel.

Como para encender más el fuego ante el escándalo del gigante tecnológico Apple  por evadir el pago de sus impuestos en los EEUU, la prensa mundial ha sacado a la luz dos escándalos más relacionados al mismo tema pero con diferentes actores: el de la estrella de fútbol Lionel Messi y el de los diseñadores italianos Domenico Dolce y Stefano Gabbana.

Si bien cada uno de estos casos tiene su particularidad, el elemento común que identificamos es la utilización de sociedades establecidas en territorios denominados como “paraísos fiscales” y que, a consecuencia de ello, devienen en prácticas que encuadran en el denominado fraude fiscal internacional. Pero, ¿a qué nos referimos cuando mencionamos a los famosos paraísos fiscales? El objetivo de este comentario es justamente aclarar el concepto de los paraísos fiscales, su relación con la elusión y evasión fiscal internacional y su utilización en la planificación fiscal internacional.

¿Qué es un paraíso fiscal?
 
En los criterios de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), para identificar a un paraíso fiscal priman la cooperación y la transparencia sobre la propia política financiera. Importa más conocer el origen lícito o no de la inversión que aplicarle cualquier exoneración o beneficio tributario. No obstante, según la OCDE, estos “paraísos” tienen en común que los impuestos son simbólicos; el secreto fiscal está muy blindado y las empresas domiciliadas allí no tienen presencia física.
 
Desde nuestra perspectiva, un paraíso fiscal es un país o territorio que aplica impuestos mínimos o cero sobre capitales extranjeros. En el derecho anglosajón, los paraísos fiscales son conocidos como “offshore” porque funcionan como caja de caudales de divisas extranjeras. Se les atribuye la condición de ilegales, una calificación que no se ajusta a la verdad en muchos casos. Recurrir a estos países no tiene por qué implicar cometer un delito, aunque actúen al filo de la legislación internacional. A pesar de la falta de transparencia de todos ellos, realizar algunas operaciones financieras es legal siempre que lo conozca el fisco del país “eludido”. Este matiz marca la diferencia entre la elusión fiscal y el delito por evasión.

¿Evasión o elusión fiscal?
 
Mientras la “evasión fiscal” es ilegal, la “elusión de impuestos” no lo es. En efecto, no es lo mismo la elusión que la evasión fiscal (tax avoidance versus tax evasion).

  • La elusión fiscal, elemento predominante de la planificación fiscal, es utilizar los recursos legales contemplados en el propio sistema jurídico de un país con la finalidad de obtener una mínima imposición tributaria, o bien para obtener el aplazamiento en el tiempo de su impacto en las finanzas de la compañía.
  • La evasión fiscal, en cambio, consiste en sustraer la actividad económica de la compañía del control de la autoridad tributaria y, por tanto, no pagar los impuestos que están obligados. Se caracteriza por el deseo del contribuyente de no pagar los impuestos valiéndose para ello de las fallas o lagunas existentes en la ley y de actuaciones deshonestas y mal intencionadas para ocultar la realidad de los hechos.

¿Qué hacen los recaudadores?
 
Por su parte, las administraciones tributarias invierten tiempo y dinero por implementar medidas de lucha contra los paraísos fiscales basadas en desconocer el gasto y pérdidas de capital provenientes de operaciones con o través de sujetos allí establecidos. Asimismo, buscan exigir que todos los beneficios obtenidos por compañías offshore, dentro de sus jurisdicciones tributarias, sean sometidos al pago de los impuestos nacionales antes de ser transferidos al extranjero. Esto supone que tales beneficios estén siempre gravados con impuestos nacionales como si se tratase de una empresa residente en el país.
 
Ante este escenario, tanto las compañías como sus asesores fiscales deben considerar al ahorro fiscal como un factor esencial en la estrategia de presupuesto de cualquier actividad empresarial. Para ello, habrá que conocer las legislaciones fiscales de los países de alta tributación y, en segundo lugar, conocer al detalle las ventajas que ofrece cada país considerado como paraíso fiscal.

¿Qué ventajas trae utilizar un paraíso fiscal?
 
Para la planificación fiscal internacional, operar a través de países o territorios de baja o nula imposición requiere clasificarlos según su régimen tributario aplicable:

  • Bahamas, Bermudas, Islas Caimán, Mónaco y Andorra, son ejemplos de países en los cuales no existe imposición sobre la renta empresarial ni personal ni sobre las ganancias de capital.
  • Hong Kong, Liberia y Panamá, son ejemplos en los cuales las compañías establecidas en estos países tributan, únicamente, sobre sus rentas nacionales y no sobre las extranjeras. 
  • Dentro de la Unión Europea, países como Luxemburgo y Holanda ofrecen ventajas tributarias a las sociedades “holding”, referidas a las ganancias de capital y a la distribución de dividendos a accionistas extranjeros.

A pesar de estas ventajas fiscales, la mayor parte de contribuyentes casi nunca utilizan un paraíso fiscal por falta de información o porque erróneamente se piensa que las operaciones offshore son muy caras y no son rentables para pequeños inversionistas, versiones que son puras falacias.

Albert Cabrel es especialista en tributación internacional, egresado de la UPC. Socio Director de GlobalTax Corporation (EEUU).

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