Actualidad Por moderadorblog - Martes 10 de junio del 2014

¿A qué huelen los libros?

¿Quién no ha olido un libro alguna vez? Seguramente, somos muchos que lo primero que hacemos al agarrar un libro es olerlo, sentir ese olor a libro nuevo o viejo, pero muy pocos sabemos a qué se debe este peculiar aroma.

El olor de los libros se da por varios factores, sobretodo la tinta y el papel, éste último está conformado por una cantidad de lignina. La función de la lignina es darle firmeza a la madera de los troncos para que los árboles permanezcan erguidos y pasen de los dos metros de alto evitando que los microorganismos y las enzimas no los devoren. Esto genera que el papel tenga cierta resistencia y dureza.

El papel de los libros cuenta con poca lignina, ya que utilizan papel libre de ácidos, esto para que las hojas permanezcan blancas por más tiempo, también tienen Ph neutro para su conservación.
Lo que le sucede a la lignina con el paso del tiempo es que se oxida, por lo cual hace que el papel agarre un tono amarillento, por eso, los libros viejos tienen hojas de este color. Otra de las cosas que pasa cuando se oxida la lignina es que comienza a desprender más olor, y aquí, la explicación de por qué nuestros libros tienen ese aroma que nos encanta a algunos: “El olor es resultado de cientos de compuestos orgánicos volátiles y semivolátiles resultado de la red de rutas bioquímicas de degradación del papel y depende tanto de la composición original del papel como del entorno en el que ha envejecido” y, dejando de lado lo científico un momento, lo que más nos interesa ; la vainilla artificial está elaborada con la lignina. Por eso ese olor tan agradable que tienen los libros, ya que le da un aroma similar al de la vainilla.

Este olor fue sintetizado en 1874 por Ferdinand Tiemann y Wilhelm Haarmann a partir de la savia del pino, otro olor muy famoso.

Ahora ya sabes porque el olor a libros nuevos es tan peculiar.

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