Investigación Por blognutricion - Miércoles 30 de mayo del 2018

Y tú… ¿le estas dando la importancia adecuada a tus horas de sueño?

¿Duermes poco? Descubre cómo la falta de descanso puede afectar tu rendimiento.

El sueño es un proceso fisiológico de vital importancia para tener una salud integral. Se recomienda que los adultos jóvenes entre 18 y 25 años tengan entre 7 y 8 horas de sueño (no menos de 6 y no más de 10).  Sin embargo, debido a factores sociales, ambientales o hábitos propios de los jóvenes se ha visto que la calidad y el tiempo del sueño se ven perjudicados. Por un lado, la calidad del sueño se afecta porque la mayoría de los adolescentes que tienen un horario de sueño muy irregular. Por otro lado, la reducción del tiempo del sueño es más que nada por el incremento de carga académica y responsabilidades extraacadémicas. Todo esto se incrementa en los últimos ciclos de la universidad.

Debemos aceptar que esta etapa es bien pesada porque no sólo estás en la universidad, sino que estás trabajando en alguna empresa y probablemente la carga que tienes ya no es la misma que en los primeros ciclos de universidad.

El no dormir no sólo afecta tu rendimiento diario, sino que también desarrolla un mayor riesgo de complicaciones en la salud, como enfermedades al corazón, hipertensión, derrame cerebral, diabetes e incluso obesidad.

Comprendemos la etapa en la que te encuentras y sabemos que es complicado lograr una estabilidad. Es por eso que tenemos algunos consejos que te servirán para mejorar la calidad y hábitos de sueño:

  1. Respeta la calidad de sueño. Con esto nos referimos no solo a dormir, sino a desconectarte totalmente de todo, ya sea el celular, televisión, lecturas, etc.
  2. Apagar luces. Hay una hormona (melatonina) encargada de regular el sueño. Esta deja de producirse cuando ve alguna luz. Por eso se recomienda que  apagues todo, que no duermas cerca a tu celular y que desconectes la TV.
  3. Descansa tus oídos. Estos, a diferencia de tus ojos, no se cierran y aún si no te despiertan, los ruidos fuertes pueden interrumpir tu sueño. Usa tapones si vives en un vecindario ruidoso y si sueles dormir con música, recuerda apagarla.
  4. Establece horarios. Acuéstate a la misma hora la mayor cantidad de días posibles. Esto ayuda a la calidad de sueño y reduce el tiempo de conciliación.

Todo cambio se empieza de a pocos, lo importante es que haya intención y que las acciones sean contantes, no solo de un día. Así se logrará cambiar los hábitos de sueño y una mejora en su calidad.

Recuerda:

Imagen de blognutricion
Nutrición y Dietética UPC Blog